¿CONOCÉS EL FOAM ROLLER? DESCUBRÍ LOS USOS DEL NUEVO ACCESORIO FITNESS DE MODA


Para ayudar en la recuperación de los músculos, para tonificar, para desarollar la flexibilidad... ¿Sabés cuáles son los usos del foam roller?


Es posible que si acudís con frecuencia al gimnasio, hayas visto a mucha gente utilizar un rodillo de espuma rígida en alguno de sus entrenamientos o estiramientos. Ese aparato en cuestión es conocido como foam roller, y en poco tiempo se ha convertido en un instrumento indispensable entre deportistas y fit-girls por su fácil funcionamiento y sus beneficios para el cuerpo. ¿Has oído hablar de él?

 

El foam roller es un accesorio muy útil (y económico) que sirve para estirar y relajar el cuerpo después de realizar ejercicio físico gracias a la estimulación de la fascia, un tejido que protege a todos los músculos y los conecta entre ellos. Pasando y rodando la zona que queramos sobre el rodillo, conseguiremos mejorar la circulación sanguínea, de forma que más nutrientes y más oxígeno llegaran a los músculos afectados.

 

Sin embargo, el foam roller también puede ser utilizado como superficie para fortalecer la musculatura, evitar la acumulación de grasa, desarrollar la flexibilidad y mejorar el estado de lesiones y contracturas.

¿Cómo utilizar el foam roller?

 El foam roller puede convertirse en el complemento perfecto para tonificar algunas zonas del cuerpo como el abdomen, los glúteos, el pecho o los muslos:

  • Abdominales: Si querás lograr un vientre plano, prueba a realizar abdominales apoyando la espalda sobre el rodillo, o, si te ves con fuerzas, intentá hacer una plancha horizontal, mirando hacia el suelo y manteniendo los pies sobre la esponja durante el mayor tiempo posible.
  • Glúteos: Si lo que buscás es fortalecer el trasero, lo más recomendable es realizar una plancha invertida. Para realizarla correctamente, sentáte con las piernas extendidas sobre el rodillo, apoyá las manos en el suelo por detrás de la espalada y levantá el cuerpo con las manos, manteniéndolo en el aire durante 30 segundos. ¡Tendrás un trasero de acero!
  • Muslos: Para reducir cadera y muslos, tumbáte de lado sobre el foam roller y apoyá la mano en el suelo. Doblá la pierna que quede libre hacia delante y deslizáte sobre el rodillo, desde la cadera hasta la rodilla. ¡Repetí cambiando la posición! También podés trabajar los cuadríceps tumbándote boca abajo sobre el rodillo y, apoyada en los antebrazos, doblando las rodillas y deslizando las piernas hacia arriba y hacia abajo.

Esta técnica te puede ayudar y no es necesario tener molestias para aplicar el foam roller, podés incluirlo en tu rutina habitual de estiramientos, por ejemplo, pero por supuesto, no sustituye la experiencia de un fisioterapeuta o profesional especializado, por lo que no dudés en acudir a ellos si hay lesión y el dolor es intenso.

 

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