¿QUÉ PRODUCE EL AMOR EN NUESTRO CUERPO?


La atracción, la felicidad, el enamoramiento, la sensación adictiva y el deseo sexual son por causa de un cóctel de hormonas que se mezclan en nuestro cerebro.


El amor es una de las cinco emociones básicas presentes en todos los seres humanos y que tiene una clara función de supervivencia. Gracias al amor creamos nuestros vínculos afectivos desde el nacimiento, necesarios para el crecimiento emocional sano, y también gracias al amor, elegimos a nuestra pareja. De modo estrictamente científico, estar enamorado es beneficioso para la salud como sintetiza el psicólogo de Hospital Quirón Murcia, Joaquín Conesa, "desde un punto de vista estrictamente científico podemos decir que estar enamorado es beneficioso para la salud". Porque el amor también se localiza en el cuerpo y no sólo en el 'corazón'.

 

Se han medido los efectos que provoca el amor tanto a nivel cerebral como cardíaco, muscular y de sudoración.

Científicos de la Universidad de Granada han llevado a cabo los estudios más completos hechos hasta la fecha sobre los mecanismos fisiológicos que provoca el amor en las personas y han medido estos efectos tanto a nivel central (cerebral) como periférico (cardíaco, muscular y de sudoración).

 

El trabajo ha determinado que cuando una persona está enamorada y contempla una fotografía de la cara de su amado se produce lo que los científicos del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) han denominado "taquicardia afectiva".

 

Es decir, su corazón sufre una deceleración inicial, disminuye la frecuencia cardíaca durante unos segundos, para posteriormente acelerarse rápidamente, ha informado la universidad. Además, la visión del rostro de la persona amada aumenta la sudoración o conductividad eléctrica de la piel a partir del primer segundo y medio, y provoca una activación del músculo cigomático facial, que es el responsable de la sonrisa.

 

¿Qué nos causa enamoramiento?

En el estado de enamoramiento liberamos una hormona llamada “dopamina”, también conocida como “del placer”. Aparece en la sangre y nos permite sentir sensaciones muy agradables en momentos como las relaciones sexuales, pero también en comer chocolate o beber alcohol. Genera esa euforia incontrolable e inexplicable que se siente al estar con la persona amada.

 

A su vez, la dopamina provoca que la atención se centre únicamente en el objeto amado, es decir, no pensar en otra cosa que su cuerpo, su rostro, sus palabras, sus actos, sus besos, etc. Por otra parte también actúan otras hormonas tales como la oxitocina y la vasopresina, ambas estimulan la formación del contacto emocional entre dos personas. La primera aparece en la sangre en los encuentros íntimos, desde una mirada a los ojos sostenida a un abrazo, un beso apasionado o el acto sexual en sí.

Por último, tenemos a la melatonina, la cuál es liberada por los enamorados y que previene el envejecimiento prematuro y a la vez aumenta la sensación de vitalidad y de sentirse bien. Y buenas dosis de noradrenalina causa buen humor, levanta el ánimo y hace que la gente se vea feliz y vital. También aparece cuando hay amor y pasión.

Los efectos colaterales del amor, según la ciencia

El enamoramiento, ese pico de actividad del amor romántico, ocupa un lugar destacado en la vida humana, al menos para las sociedades actuales. Se trata de un estado emocional que afecta tanto al cuerpo como a la conducta de quienes lo sienten. Analizando estos efectos, la ciencia ha expuesto en numerosas ocasiones cuáles son las consecuencias “no románticas” del amor, algunas positivas, otras negativas, pero casi todas sorprendentes.

 

Genera adicción

Durante el enamoramiento el cuerpo libera dopamina, sustancia que activa mecanismos cerebrales de recompensa que influyen en la percepción de las sensaciones placenteras, y que suelen estar implicados en comportamientos adictivos, lo cual explicaría el comportamiento adictivo de los enamorados.

Exalta la confianza

La oxitocina, hormona liberada durante el enamoramiento e implicada en la lactancia y en las contracciones del útero, también es capaz de inducir sentimientos de confianza, ayudando a superar el miedo a la novedad durante las primeras etapas del amor y estimulando la confianza en la nueva pareja.

Nos vuelve obsesivos

Cuando las personas se enamoran desciende drásticamente su nivel de serotonina, sustancia relacionada con procesos cerebrales como la inhibición de la ira o el apetito, y con la depresión. Al bajar la serotonina suben los niveles de corticoesteroides, propiciando la aparición de síntomas como ansiedad, estrés y pensamiento confuso, como ocurre en casos de trastorno obsesivo-compulsivo o depresión.

Estresa

Al empezar una relación amorosa aumenta la cantidad de cortisol en la sangre, una sustancia vinculada al estrés. Las causas y consecuencias de esta alteración aún no son conocidas.

Calma

Otro estudio, que pareciera contradecir en parte al resto, indica que al estar junto a la persona que amamos nos sentimos más tranquilos y menos propensos a sentir miedo, por una disminución de la actividad de la amígdala, región del sistema límbico que interviene en los procesos neuronales de las emociones.

Reduce la capacidad crítica

En lo referente, claro, a las características de la persona amada. Esto se debe al descenso de la actividad del córtex frontal, región cerebral que participa en la experiencia de emociones negativas y en la formación del juicio.

Esto significa entonces que la atracción, la felicidad, el enamoramiento, la sensación adictiva y el deseo sexual son por causa de un cóctel de hormonas que se mezclan en nuestro cerebro.

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