HACER DIETA O COMER BIEN?


No debemos llevar a los extremos las dietas ni tampoco comer en grandes cantidades, la clave de mantenerte en tu peso es respetar lo que comes.


La mayoría de los expertos en nutrición señalan que para tener una figura aceptable con poca grasa, es importante llevar a diario un tipo de alimentación que sea sana a la vez que equilibrada. Lo realmente importante es aportar una serie de nutrientes al organismo para que pueda funcionar correctamente y consiga eliminar las calorías que se van acumulando después de cada comida.

 

Comer sano siginifica darle gran importancia a alimentos nutritivos como ocurre con las verduras, la fruta, las legumbres, los frutos secos o el aceite de oliva virgen extra. Por otra parte es importante que te olvides de consumir alimentos bastante perjudiciales para el organismo como es el caso de los azúcares, las grasas o los dulces. No te olvides tampoco de eliminar de tu dieta diaria hábitos tan poco saludables como es el tabaco o el alcohol.

 

Si no tienes ningún problema de salud pero periódicamente tu peso se te va de las manos y resulta imprescindible que te pongas a dieta, algo estás haciendo mal. Analicemos 3 cosas que puedes estar haciendo mal:

1. No te estás alimentando bien

Este puede parecer el motivo más evidente, pero no siempre lo es tanto. Comer en exceso o alimentos de baja calidad te hace engordar, pero comer demasiado poco o alimentos con insuficientes calorías puede producir un fenómeno parecido. Una dieta extremadamente hipocalórica ralentiza tu metabolismo (pone a tu cuerpo en “modo ahorro” ante una situación de hambruna).

 

Ingieres muy poco, pero también quemas muy poco y en cuanto te descuidas lo más mínimo, engordas. Seguro que conoces a alguien a quién le ocurre esto y vive permanentemente a dieta.

2. Quieres estar más delgado de lo que debes

Cada persona tiene un peso ideal que puede variar hasta 10 kilos respecto a otra de su misma estatura en función de muchos factores, como el género, la edad y, sobre todo, el desarrollo muscular. Ya sea por cuestiones de rendimiento deportivo o estéticas, algunas personas que se encuentran en su peso quieren seguir perdiendo grasa…

 

Y eso es muy difícil, porque su organismo se resiste a deshacerse de sus reservas saludables. Para conseguirlo, deben hacer una dieta estricta y aumentar los niveles de entrenamiento. Es muy fácil que lleguen a caer en el primer caso.

 

¡Ojo! no deben pasar más de 5 horas entre las diferentes comidas y, por supuesto, tendrás que hacer 5. Si aprendés a controlar las cantidades y eres responsable podrás perder peso de forma controlada y constante evitando así el efecto rebote. 

 

3. Tu actividad deportiva no es la adecuada

El caso más frecuente es el de los deportistas que hacen a diario una hora de ejercicio aeróbico suave (casi siempre el mismo), en lo que se conoce como “zona quemagrasa”. Cuando empezaron, perdieron peso, pero ahora se han estabilizado. Es más, en cuanto descansan un par de días, engordan. Su cuerpo se ha adaptado a esa actividad, que ya apenas les requiere esfuerzo y por lo tanto quema muy pocas calorías.

 

Otro caso también frecuente es el de aquellos que exclusivamente hacen pesas.

 

También perdieron peso al empezar porque ganaron masa muscular y por lo tanto ahora queman más calorías en su día a día. Pero una vez que su metabolismo y su ingesta se han equilibrado, necesitan hacer dieta si quieren seguir adelgazando. Unos y otros necesitan introducir un cambio para seguir perdiendo peso, realizar una actividad deportiva distinta que les resulte estimulante y exigente.

 

Fuente 1, 2

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