DÍA MUNDIAL DEL RIÑÓN | VIDA SANA, RIÑONES SANOS!


'Vida sana, riñones sanos' es el lema elegido del Día Mundial del Riñón 2017, con el fin de promover hábitos de vida saludables. Conocida como una “enfermedad silenciosa”, la patología renal no da señales.


La enfermedad renal crónica (ERC) afecta aproximadamente al 10% de la población mundial, según datos de la Sociedad Española de Nefrología (SEN). Actualmente no se dispone de un tratamiento curativo para esta patología, sino que solo se pueden mejorar los síntomas, y los pacientes ven su calidad de vida mermada.

 

Para concienciar a nivel mundial de la necesidad de cuidar los riñones se celebra cada segundo jueves de marzo el Día Mundial del Riñón, este año con el lema ‘Vida sana, riñones sanos’, centrado en prevenir la obesidad y la diabetes, principales factores de riesgo de las enfermedades renales.

 

La obesidad, factor de riesgo de la enfermedad renal crónica

Los casos de ERC en España han aumentado un 20% en el último año, según el Registro de la SEN, y este crecimiento se ha relacionado con el envejecimiento de la población, así como con unos hábitos poco saludables, que han hecho que se registren más casos de obesidad. Por ello, la celebración del Día Mundial del Riñón 2017 se ha centrado en promover unos consejos saludables para evitar esta acumulación de grasa que afecta directamente a la salud, además de fomentar la cultura de la prevención y la donación de órganos, recordando que la solidaridad puede mejorar la vida de otras personas gracias a transplantes renales.

 

La relación entre la obesidad y la enfermedad renal se produce en dos ámbitos; si se padece sobrepeso existen más posibilidades de desarrollar diabetes e hipertensión, dos enfermedades que constituyen factores de riesgo de ERC.

 

Pero este trastorno metabólico también puede afectar directamente a los riñones, pues con un peso corporal mayor el filtrado de sangre para cubrir las demandas metabólicas es más elevado, provocando una sobrecarga que daña seriamente estos órganos.

 

De hecho, las personas con obesidad tienen un 83% más de riesgo de ERC que aquellas que presentan un peso saludable, según datos de la SEN.

 

Importancia de una detección temprana

La necesidad de una detección temprana es de suma importancia por la función de los considerados órganos vitales. Los riñones son los encargados de filtrar la sangre y eliminar las sustancias tóxicas mediante la orina. Además, participan en el control de la presión arterial, normalizan el volumen del líquido corporal al retener o eliminar el agua, regulan la formación de glóbulos rojos e intervienen en el metabolismo óseo mineral mediante la formación de vitamina D.

 

Entre las medidas esenciales de prevención están las que se enfocan en la alimentación.

 

Alimentos dañinos para el riñón

Desde hace tiempo, se reveló que una dieta alta en proteínas es dañina para los riñones e incluso aumenta el riesgo de desarrollar cálculos renales o cáncer.

 

Un trabajo de la la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos así lo indicó.

 

El exceso de sal puede generar que los riñones retengan más agua para disolver el mineral en el torrente sanguíneo. Otro aditivo no recomendado son los edulcorantes artificiales.

En tanto, los productos con cafeína estimulan el flujo sanguíneo, lo que aumenta la presión arterial en los riñones. Además, los alimentos transgénicos -aquellos que han sido producidos a partir de un organismo modificado mediante ingeniería genética- pueden dañar también al hígado.

 

Mucha cantidad de bebidas azucaradas y productos lácteos se asocia con la formación de cálculos renales. La dieta indicada por los especialistas para evitarlos incluye mucho consumo de agua (al menos 2 litros para que el organismo disolver cualquier tipo de calcificación), disminuir la sal, reducir la ingesta de grasas y harinas, limitar la mermelada, miel, productos de pastelería y dulces.

 

También se debe controlar los alimentos ricos en proteínas -como carnes y huevos-, con 120 y 150 gramos al día.

 

Consejos para cuidar tus riñones

Afortunadamente también hay buenas noticias, ya que tanto las enfermedades renales como la obesidad se pueden prevenir en gran medida. Para conseguirlo basta con adoptar unas pautas saludables diarias con respecto a la alimentación, el ejercicio físico y la medicación. La Sociedad Española de Nefrología ha lanzado un decálogo de consejos para cuidar nuestros riñones cada día:

 

  • Realizar al menos una hora de actividad física diaria.
  • Beber suficiente agua, reducir el consumo de bebidas gaseosas, y omitir el alcohol.
  • Evitar el consumo de tabaco.
  • Utilizar aceite de oliva en la cocina.
  • No excederse en el consumo de sal.
  • Comer verduras al menos dos veces al día, y tres piezas de fruta.
  • Un consumo ocasional de carnes rojas y procesadas, y preferiblemente acompañadas con ensalada.
  • Evitar los alimentos ultraprocesados, como la bollería industrial o los snacks.
  • No tomar suplementos ni otros medicamentos si no han sido prescritos por un médico.
  • No abusar de antiinflamatorios, omeprazol o laxantes.

Fuente 1, 2

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