¡EL BOTOX MÁS QUE UN TRATAMIENTO ESTÉTICO!


Más que para estética el botox se ha convertido en una herramienta para la salud.


El Botox se ha hecho tan famoso que incluso el nombre con el se comercializa acabó en el diccionario de la Real Academia Española como "bótox": "toxina bacteriana que se utiliza en cirugía estética".

 

Pero a pesar de lo que señala el diccionario académico, más allá de servir para eliminar las arrugas, el bótox ha sido para muchas personas en todo el mundo un alivio a sus dolencias.

 

El bótox, un producto médico que se deriva de una de las toxinas más mortales conocidas por el hombre, está sorprendiendo constantemente a la comunidad médica por sus aparentemente interminables aplicaciones médicas.

 

Ahora, gracias en gran parte a su uso fuera de lo que indica su etiqueta, el bótox -el "suavizante" de arrugas que explotó como un verdadero triunfo médico en los últimos 15 años- se destaca por el tratamiento a problemas que van mucho más allá del mundo cosmético. Por este motivo, la revista TIME le dedicó su portada de la última semana.

 

¿Qué es el bótox?

 

El bótox es una neurotoxina derivada de la bacteria Clostridium botulinum. Ingerida en alimentos contaminados puede interferir con los principales músculos del cuerpo, causando parálisis e incluso la muerte. Pero cuando se inyecta en pequeñas dosis en áreas específicas puede bloquear las señales entre los nervios y los músculos, logrando que los músculos se relajen.

Así es como se suavizan las arrugas: al inmovilizar los músculos que rodean las líneas finas de expresión, es menos probable que las arrugas se muevan, haciéndolas menos visibles. Es por eso que también está aprobado por la FDA para tratar problemas de vejiga, ya que puede prevenir las contracciones musculares involuntarias.

 

En 2015, Botox (R), producido por el fabricante farmacéutico Allergan, generó ingresos globales de USD 2,45 mil millones de los cuales más de la mitad procedían de usos terapéuticos en lugar de cosméticos. Los especialistas ya adelantan incluso que es probable que los ingresos de usos no-cosméticos se disparen en los próximos años, mientras los médicos expermientan con el botox cada vez más y Allergan realiza estudios propios.

 

Botox como vía médica

La depresión, la sudoración excesiva, los espasmos en el cuello, problemas en la vejiga, eyaculación precoz, migrañas, manos frías e incluso la peligrosa condición cardíaca de una fibrilación auricular después de cirugías cardíacas, entre otros, son algunas de las condiciones que pueden ser tratadas y ampliamente mejoradas por esta sustancia.
La gama de condiciones para las cuales los doctores ahora la están utilizando es vertiginosa y refleja las características únicas de este medicamentos. 

En 2014, Norman Rosenthal, un psiquiatra licenciado y profesor clínico de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Georgetown, y el doctor Eric Finzi, profesor asistente de psiquiatría en la Escuela de Medicina George Washington, publicaron un estudio que demostró que cuando las personas con depresión alta obtenían bótox, reportaban menos síntomas seis semanas más tarde que las personas que habían recibido inyecciones de placebo.

 

Estos usos fuera de su propósito original, sin embargo, no están aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), pero eso no impide que los médicos la prescriban. Tal uso fuera de etiqueta, como el de cualquier medicamento aprobado por la FDA, es legal en Estados Unidos, país de producción del producto. Esto es porque, una vez que un medicamento ha sido aprobado para una condición, los médicos con licencia legal pueden preescribirlo para cualquier problema médico para el que ellos crean que podría ser beneficioso.

 

Independientemente de si se ha demostrado científicamente que pueda trabajar para esa condición.

 

“Esta es una de las sustancias más tóxicas conocidas por el hombre y también es una de las toxinas más útiles en medicina en este momento”.

¿Cúal es su aceptación a nivel médico?

Pero, si bien el potencial de la droga es enorme, no está exenta de riesgos. La mayoría de los expertos están de acuerdo en que, en pequeñas dosis, el botox es seguro cuando es administrado por un profesional con licencia, pero no todos concuerdan en que su seguridad se extienda a todos sus nuevos usos.

 

 

En los últimos años se presentaron varias demandas contra Allergan en las que los demandantes afirmaron que los usos no-cosméticos -para dolencias como los síntomas de parálisis cerebral de un niño, por ejemplo, o los temblores de mano de un adulto- dieron lugar a un costado perjudicial y efectos no deseados. Sin embargo, la aceptación médica de la droga en todo el mundo y su crecimiento de ingresos no muestran signos de desaceleración.

 

Es un hecho notable para una droga que hace sólo unos pocos años se asociaba únicamente con Hollywood, famosos y superficialidad y destaca los avances que pueden ocurrir cuando los médicos que buscan nuevas terapias para sus pacientes, exploran nuevos usos creativos para los fármacos aprobados.

 

Se trata básicamente de experimentos en tiempo real que tienen lugar en gran medida fuera del alcance de las regulaciones oficiales.

 

Esto, a su vez, plantea interrogantes sobre los riesgos de desarrollar y aprobar medicamentos antes de que sean completamente investigados.

 

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