LA ESCALADA DEL MIEDO AL TERROR

Por  M.S.c Indira Rodríguez Pacheco

Psicóloga


Radiografía de la ansiedad y los ataques de pánico (I PARTE)


La vivencia del pánico

¿Qué pasa cuando una persona experimenta ansiedad ante un miedo inminente y se desencadena un ataque de pánico? Imagínense algunas de las sensaciones, pensamientos y emociones que experimenta la persona:

 

Un día cualquiera, empezó todo, estaba sentado, mi corazón se aceleró y las palpitaciones se hacían cada vez más rápidas, parecía como si estuviera corriendo o galopando como un caballo a gran velocidad, pero solo estaba sentado ahí en el sillón. Estaba sudando, y un escalofrío me atravesó el cuerpo. Respiraciones entrecortadas, me quedé ahí sentado, como congelado... Pienso: “me voy a morir”.

 

La piel de gallina, escalofríos, náuseas, siento que me desmayo, todo me da vueltas...no voy a poder... estoy aturdido...como si este no fuera mi cuerpo... me estoy volviendo loco... quiero que esto pare... respiro profundo... siento terror... Mi hijo llega y se pone en mis regazos y todo se calma, como si volviera de una pesadilla... Luego se repitió otro día... ahora tengo miedo porque en cualquier momento me puede dar de nuevo. Algunos de mi familia ya saben lo que me pasa, me acompañan, me ayudan; pero tampoco saben qué hacer conmigo.

 

Este proceso escalonado de ansiedad, que va del miedo al terror, hasta el ataque de pánico se dispara antes e independientemente de la voluntad de la persona.

 

Ella vuelca la atención a sí misma, y nota cómo su cuerpo se empieza a alterar; esto le angustia y trata de controlar su respiración, sus latidos del corazón; calmar sus reacciones psicofisiológicas y en este afán de controlar sistemas que son naturalmente automáticos; de una forma paradójica se alteran más y se pierde más el control.

 

Sin darse cuenta, la solución intentada de controlarse a fuerza de voluntad es lo que lo hunde más en el problema, que se convierte en una solución fallida y empeora su situación.

 

Escalada del miedo al pánico: fenómeno complejo

La Psicología Estratégica ha estudiado este fenómeno por más de 20 años. Específicamente la Terapia Breve Estratégica (TBE), modelo de investigación e intervención dirigido por el Dr. Giorgio Nardone (1) ha estudiado el funcionamiento de los procesos de ansiedad y ataques de pánico.

 

Por su parte la Organización Mundial de la Salud ha indicado que los ataques de pánico son la patología humana más importante, declarando que cerca de 20% de las personas la sufre o la ha sufrido alguna vez. Además ha sido utilizada por las casas farmacéuticas como valuarte para vender ciertos fármacos; siendo en realidad que no se puede ver de forma tan simplista como un fenómeno puramente fisiológico.

 

Por el contrario el miedo, la ansiedad y los ataques de pánico son un fenómeno complejo. Un proceso interactivo en el que intervienen reacciones biológicas, fisiológicas como también dinámicas puramente psicológicas y sociales.

 

La “Escalada del miedo al pánico” es un proceso en el que la persona ante una situación o imagen mental que produce miedo, reacciona con una activación del cuerpo que se manifiesta en el aumento de las palpitaciones del corazón, la respiración, sudoración y reflejo psicogalvánico (variación en la conductibilidad eléctrica de la piel).

 

Esta escalada orgánica lleva a la sensación de pérdida de control. Esto se convierte en un círculo de sensaciones, pensamientos y aumento de pérdida de control que en escalada lleva a un aumento de miedo, una gran sensación de ansiedad, convirtiéndose en un ataque de pánico.

 

Mente que se proyecta al futuro y contextos culturales.

El miedo y los ataque de ansiedad tienen que ver con nuestra proyección al futuro, por cosas que “pueden suceder”. Usualmente experimentan una preocupación excesiva por el futuro y tienen ideas o imágenes catastróficas.

 

Si regresamos nuestra mirada al pasado, el ser humano primitivo estaba expuesto a un contexto donde su vida estaba en peligro constantemente, amenazas reales a su integridad física y supervivencia, por lo que el cuerpo y todo su ser evolucionó en un proceso de activación ante el peligro, con reacciones de lucha o huída, que se activaban ante la mínima señal de peligro (por ejemplo el crujir de una rama).

 

Los animales salvajes, otras tribus enemigas o las inclemencias del tiempo activaban el organismo  para la supervivencia (activación de emergencia de la amígdala con cambios químicos y hormonales, activación del tálamo y la corteza, aumento del latido cardiaco, descarga de adrenalina hacia los músculos para combatir o huir y paro de la digestión, entre otras formas de activación).

 

En la actualidad nuestro organismo, especialmente el sistema nervioso tiene esta capacidad de reacción primitiva para mantenernos vivos, aunque hayamos creado y vivimos en contextos totalmente diferentes como lo son las ciudades, por lo que los objetos de nuestro miedo han cambiado.

 

En nuestros contextos modernos las amenazas han variado; las situaciones que activan los mecanismos fisiológicos de lucha-huída y nos aterrorizan pueden parecernos racionalmente raras o extrañas, pero tienen que ver con los sistemas socioeconómicos y las estructuras concretas que hemos construído.

 

Algunos ejemplos son el aumento de ansiedad y pánico ante la suciedad o el control por la limpieza, el “no me alcanza el tiempo”, miedo a las palomas o ratones, terror ante los lugares cerrados como ascensores o miedo a volar; o por el contrario el miedo ante espacios abiertos o multitudes. Miedo patológico a las enfermedades o a los cambios en la apariencia física. Son amenazas del estilo de vida moderno. 

 

Ataques de Pánico: patología invalidante

La persona que experimenta el miedo llevado hasta una patología que lo limita o inválida, como son los ataques de pánico, puede tener consecuencias graves como no querer salir de su hogar, bajar la productividad o quedar desempleado, caer en otras patologías como fobias o problemas relacionales, no reunirse con amistades, pobre imagen de sí misma y principalmente vivir en una angustia constante por la inminencia del próximo ataque de pánico.

 

Para muchas personas se convierte en una condición invalidante, que le genera dependencia de familiares, le limita la movilización, o su sentido de capacidad y puede padecerla por años, con periodos más y menos graves.

 

La Terapia Estratégica considera que las patologías evolucionan en el tiempo y le interesa conocer su funcionamiento actual para poder ayudar a la persona a resolver cómo está viviendo su patología en el aquí y el ahora. Le interesa hacerlo de la forma más breve para que la persona recupere su calidad de vida y su funcionalidad personal y social.

 

Origen, causas y funcionamiento

De acuerdo al Dr. Nardone “...la mayoría de las veces, el conocimiento de las causas de un problema no ayuda a encontrar su solución, porque esta última (la solución) no se origina del estudio de causas anteriores sino de la observación del problema en su funcionamiento.”

 

Conocer los antecedentes familiares, genéticos o las experiencias anteriores de la persona solo ayudan a explicar el problema o que la persona misma comprenda su situación, pero no le ayuda a cambiar o solucionar el problema. Por ejemplo saber que un evento estresante en la adolescencia activó los ataques de pánico solo ayuda a comprenderlo, para cambiarlo se debe remitir a la situación actual de la persona en relación consigo mismo, con los otros y su relación con el mundo.

 

Lo que la persona piensa o deja de pensar; hace o deja de hacer; siente o deja de sentir en la actualidad es lo que hace que se mantenga el problema. Por lo que la Terapia Estratégica identifica y analiza las soluciones intentadas por la persona para entender su funcionamiento actual.

 

Usualmente estas soluciones intentadas en apariencia parecen mejorar o aliviar el problema, especialmente a corto plazo; pero a la larga estas soluciones se convierten en conductas rígidas y repetitivas que mantienen el problema o lo empeoran.

 


En la II Parte de este artículo analizaremos en detalle un caso para entender cómo funciona este modelo circular de persistencia de los ataque de pánico.

 

Aquí mismo en Elemento 5 podrá leer y comprender toda este síndrome, el día 5 de mayo se estará publicando la segunda parte.

 

Si desea saber más al respecto o si desea experimentar esta forma de terapia comuníquese conmigo M.Sc. Indira Rodríguez Pacheco o con Terapia Breve Estratégica Costa Rica (3).

Fuente  (1)  Artículo basado en el libro: No hay noche que no vea el día. Terapia Breve para los ataques de pánico. Capítulo 1 La mente que cae en su propia trampa: anatomía del pánico. Giorgio Nardone; 2005

2, 3 


 

M.Sc. Indira Rodríguez Pacheco

 

Por M.Sc. Indira Rodríguez Pacheco

Master en Estudio de la Violencia Social y Familiar de la UNED

Lcda. en Psicólogía de la UCR

Psicóloga miembro del Colegio Profesional de Psicólogos de

Costa Rica 



Escribir comentario

Comentarios: 0