¿LA ROPA NOS PUEDE PROTEGER DE LOS RAYOS UV?

Por Wendy Aranda López

Diseñadora de modas en Aranda Sportswear


El verano se va pero no debemos bajar la guardia porque los rayos ultravioleta pueden dañar nuestra piel


Debo ser muy sincera: soy fan del bronceado, el solcito y el calorcito.... Aunque irónicamente ande toda la semana cubriéndome la piel con cremas protectoras y ropa para no mancharme la piel a causa del sol. Y por más que ame esos días de “bronceador factor #2”, sé los efectos negativos que puede ocasionar, y que cada día los rayos solares son más dañinos.

 

Por eso quiero compartir con vos unos consejos sobre cómo podés andar protegido con tela especial diariamente.

 

Los rayos ultravioleta o radiación UV es parte integrante de los rayos solares y produce varios efectos en la salud al ser una radiación entre no-ionizante e ionizante. El sol tiene sus beneficios como el aporte de vitamina D, pero también  cierto impacto perjudicial si nos exponemos  por tiempo prolongado. Por ejemplo, el envejecimiento prematuro y la aparición de manchas en la piel, cáncer, entre otros.

 

Podemos cubrirnos del sol con ropa sin dejar de lado la moda y nuestro gusto por ella, con solo algunos consejos y eligiendo bien los conjuntos para el lugar y ocasión en que los vayamos a utilizar. Lo primero que debemos saber es que no todos los tejidos frenan igual los rayos solares.

 

El nivel de protección que ofrece una prenda varía dependiendo de muchos factores: el entramado del tejido, el grosor del hilo, el color, sus tintes, la capacidad de estiramiento, el uso y el lavado.

 

Hilo

La densidad de las fibras y el grosor de la ropa son dos factores muy influyentes. Cuanto mayor sea la densidad de fibras y el grosor, menor capacidad tendrán los rayos del sol de atravesar la ropa. Los tejidos más naturales como el algodón, la seda y el lino,  ofrecen poca protección.

 

El entramado menos tupido es el del lino, ya que es en forma de colador, por lo tanto, puede proteger apenas como una crema factor 10 al igual que el algodón delgado comúnmente utilizado en vestidos de verano, esto en el caso de que sean telas muy delgadas y transparentes.

 

Existen también algodones más gruesos; el entramado del tejido es más tupido y es de mayor protección. Por otro lado, el poliéster protege bastante para ciertos rangos de radiación ultravioleta, y la lana es la que ofrece una mejor protección aislando a la piel de  todos los rangos de radiación ultravioleta, pero no es apta para pasar largos periodos bajo el sol.

 

Color

Si las telas son de colores oscuros, el filtro aumenta, ya que la tinta se adhiere a los hilos y los vuelve más gruesos, disminuyendo así la distancia entre ellos.

 

Cuanto más claros sean los colores de la ropa, menor protección solar ofrecerán y viceversa. El inconveniente claro está, en que la ropa de color oscuro al absorber los rayos del sol, también va a aumentar su temperatura.

 

Estado

La eficacia foto protectora de la ropa depende también del estado en el que se encuentren. Si una prenda  está muy usada y gastada, su entramado se habrá debilitado y bloqueará menos los rayos de sol.  

 

Si está mojada, el filtro será menor; pues los rayos de luz entran en el tejido mojado de forma más directa y se dispersan. Además, el agua hace un efecto lente, aunque esto sólo afecta a los tejidos naturales y no a las tecnologías textiles fabricadas con poliéster (especial para hacer deporte) que, a pesar de ser transpirables, por el diseño de su tejido apenas dejan pasar la luz.  

 

También si una tela posee mucha capacidad de estiramiento, al estirarse sus tejidos se separan y dejan pasar más luz. Por ello lo más importante es adecuar la ropa al tipo de actividad que se va a realizar: si trabajás o entrenás al aire libre, debes tomar altas precauciones en el cuidado de tu piel sobre la radiación solar.

Opciones más sofisticadas

Existen en el mercado opciones más sofisticadas. Se trata de prendas con la protección solar incorporada, generalmente diseñadas por marcas deportivas. Los tejidos de estas prendas suelen tener aditivos cerámicos o minerales, como el óxido de titanio, que hacen que reflejen la luz.

                       

Gracias a la construcción especial del tejido, este actúa como un verdadero escudo protector contra los rayos UV. Estas protegen como mínimo UPF 30 (Factor de Protección Ultravioleta) hasta un UPF 50  lo que significa  que solo un fragmento de 30-50 que componen un haz de luz podrá́ atravesar el textil.

 

También hay detergentes y productos para el cuidado de la ropa que pueden aportar protección solar.

Es importante verificar cuando compramos una prenda de: 

  • Qué tejido está elaborada
  • Para qué actividades y lugares la vamos a utilizar y
  • Si esta puede aportarnos la protección que necesitamos.

Por supuesto no hay que descuidar el uso de cremas protectoras en las áreas que no cubren la ropa, e incluso si las prendas no tienen factores de protección, habrá que usar estas cremas debajo de la ropa.

 

En resumen

1. Las telas más gruesas y oscuras como poliéster y lana ofrecen más protección; no son una buena opción para el verano, pero nos podrán ayudar en el invierno, época en que nos descuidamos más de los rayos UV porque no los percibimos pero están igualmente presentes.

2. Es esencial buscar detergentes que aporten al tejido un factor protector.  

3.   Se debe tomar en cuenta que las telas con factor de protección certificada, siempre van a ser la mejor opción.

4. Somos responsables del cuidado de nuestra salud y la de nuestra familia.


Recordá que también podés conseguir ropa con protección solar en Aranda Sportswear.

Cualquier consulta podés escribirme a info@arandasport.com.


Wendy Aranda López

 

Educadora Física

Entrenadora personal

Ex- Boxeadora Olímpica

Entrenadora de Boxeo en Costa Rica Jiujitsu

Propietaria y diseñadora de linea deportiva: Aranda Sportswear

Cursando: Maestría en Actividad Física: Entrenamiento y Gestión Deportiva


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