ESTOY EMBARAZADA | ¿PUEDO COMER POR DOS?


Las necesidades nutricionales de la mujer embarazada aumentan, por eso, hay que llevar una dieta sana, variada y equilibrada que las cubra y nos permita llevar a buen término la gestación.


La naturaleza es sabia y durante el embarazo tu cuerpo se vuelve mucho más eficaz en extraer nutrientes de lo que comes. El embarazo es una de esas etapas de la vida en la que surgen más dudas relacionadas con la alimentación. 

 

Hoy vamos a ver algunas de las más comunes:

 

¿Hay que comer por dos cuando se está embarazada?

No, no hay que comer por dos, decimos que hay que comer pensando en dos, que es distinto. De hecho las necesidades calóricas durante el embarazo son superiores, pero tampoco una barbaridad, aproximadamente 300 kcal más, durante la segunda mitad del embarazo. Pero es algo de lo que no hay que estar pendiente, que simplemente guiándonos por el apetito y la saciedad es suficiente para alimentar al bebé.

 

¿Cómo puedo asegurarme de obtener todos los nutrientes que necesito sin ingerir demasiadas calorías?

Aquí tenés algunas sugerencias para satisfacer tus necesidades diarias de proteína, calorías, carbohidratos, ácidos grasos saludables y vitaminas importantes durante el embarazo:

  •  incluí una variedad de alimentos en tu dieta. Incluso dentro de un mismo grupo (vegetales, por ejemplo), busca diferentes tipos de alimentos, de diferentes colores y texturas..
  • Procurá evitar las comidas "adicionales" que contienen muchas calorías y pocos nutrientes: bebidas azucaradas, frituras, alimentos con mucha grasa y azúcar. Da preferencia a las meriendas que te ofrecen la mayor cantidad de nutrientes por caloría. Por ejemplo: las comida nutritivos como el yogurt, los frutos secos, un huevo duro, frutas y verduras frescas, son la forma ideal de que incrementés tu dieta con las calorías sanas que tu bebé necesita.
  • Elegí alimentos en el estado más natural posible, por ejemplo: arroz integral o tortillas de harina integral en lugar de arroz blanco o pan blanco, y frutas frescas en lugar de frutas enlatadas con caldos azucarados.
  • Comé muy poca cantidad de grasas, aceites y dulces. Y aseguráte de elegir grasas saludables (aguacate, nueces, aceite de oliva, pescados grasos).

¿Cómo se divide la comida que consumo entre mis necesidades y las del bebé?

Los médicos no saben exactamente qué es lo que hace tu organismo para dividir los nutrientes entre tu cuerpo y los de tu bebé. Tu bebé obtiene lo que necesita a través de lo que vos comés y también de las sustancias almacenadas en tus huesos y tejidos. 

 

En el pasado, se creía que el feto era un "parásito perfecto", capaz de extraer del cuerpo de la madre todo lo que necesita, sin importar cuál fuera la alimentación de la mamá. Esta creencia explicaba que si en tu dieta faltaba el calcio, por ejemplo, esto no le perjudicaría al bebé sino a vos, porque el pequeño egoísta lo extraería de las reservas almacenadas en tus huesos y dientes, debilitando tu organismo. 

 

Hoy en día los expertos piensan que el que sufre cuando hay escasez de nutrientes en la alimentación de la madre es el bebé que se está desarrollando. Incluso se cree que las carencias alimenticias durante el embarazo afectan la salud del bebé durante toda la vida. 

 

¿Cómo puede influir la dieta de la madre en la salud del niño?

Al día de hoy, sabemos que las madres que durante el embarazo comen un exceso de azúcar, tienen más riesgo de tener un niño diabético o con sobrepeso. También es fundamental para el neurodesarrollo, un buen consumo de pescado y/o semillas y frutos secos, por sus ácidos grasos esenciales. Además de mantenerse en un peso adecuado.

 

Aquellas madres con sobrepeso antes del embarazo tienen más posibilidades de tener diabetes gestacional y esto a su vez puede predisponer a que el niño tenga resistencia a la insulina una vez que haya nacido.

 

¿Hay que tener especial cuidado con algún nutriente?

Si hablamos de nutrientes y embarazo, un clásico es el ácido fólico, que desempeña un papel fundamental para el correcto desarrollo del bebé, especialmente en el desarrollo neurológico. Un déficit de ácido fólico podría desempeñar problemas en el cierre del tubo neural del niño, como por ejemplo: niños con espina bífida.

 

Este proceso de maduración del tubo neural, tiene lugar durante el primer mes de gestación, por lo que es fundamental planificar el embarazo y prepararse la suplementación y la alimentación más o menos unos tres meses antes. 

 

En resumen,

 

La salud y el crecimiento de tu bebé están directamente relacionados con lo que tú comes antes y durante el embarazo. La dieta balanceada es muy importante. Y antes de caer en la tentación de comer demasiado, recordá que estás comiendo por un bebé, ¡y no un adulto más!

Procurá comer alimentos de calidad, y no "en cantidad". 

 

Fuente 1,2 

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