NUTRICIÓN EN LA TERCERA EDAD


Estos son algunos consejos de la alimentación en esta etapa de la vida para que sea la adecuada y se cubran las necesidades nutricionales de una persona mayor de 65 años.


La ancianidad, coloquialmente conocida como tercera edad, es un periodo de la vida, resultado del proceso natural de envejecimiento, caracterizado por el conjunto de cambios en la estructura y función de los órganos y tejidos corporales que se ha ido produciendo a lo largo del tiempo.

 

El envejecimiento influye en la capacidad de obtener los nutrientes necesarios porque afecta a la dentadura, el aparato digestivo, la producción de saliva…

 

Esto supone que los ancianos tengan que adaptar su dieta a la nueva condición de su aparato digestivo, modificando el tipo de alimentos para que estos resulten fáciles de tragar y digerir, y les aporten los nutrientes necesarios, de acuerdo a sus características fisiológicas, nivel de actividad, y afecciones que padezcan en su caso.

 

A continuación abarcaremos una serie de preguntas que realizamos al Departamento de Nutrición, del Hospital Blanco Cervantes, y la Nutricionista Verónica Chávez Quesada, nos contestó:

 

¿Todos los adultos mayores pueden tener la misma dieta?

La alimentación para el adulto mayor va a depender de su estado de salud general, debido a que las distintas patologías que se presentan en dichas edades pueden afectar el tipo de alimentos requeridos, la cantidad de micronutrientes al día, el aporte calórico e inclusive el tipo de textura de los alimentos sólidos o líquidos.

 

En general se recomienda una alimentación fraccionada, con tiempos de comida definidos y constantes, evitando alimentos artificiales en general y recomendaciones según cada patología.

 

Se debe tener cuidado con los alimentos artificiales, gaseosas, comida rápida, alimentos altos en grasas saturadas, grasas trans y azúcares simples. Además de evitar condimentos artificiales y productos con alto contenido de preservantes.

¿Qué tan recomendable es la ingesta de suplementos alimenticios y vitaminas?

El suplemento alimenticio va a estar definido según la condición de cada adulto mayor. Debe estar incluido dentro del plan de alimentación que el nutricionista prescriba y va de acuerdo a las patologías que el paciente presente.

 

Debido a que los suplementos alimenticios también contienen un complemento vitamínico, generalmente las vitaminas prescritas aparte del suplemento nutricional responden a una necesidad del paciente según su patología y con datos de laboratorio que indiquen la existencia de una deficiencia vitamínica, o por alguna condición especial que el paciente presente.

 

La administración de suplementos nutricionales y complejos vitamínicos debe de ser supervisado por el profesional a cargo de su salud. 

 

¿Cuáles consejos podríamos darles a los encargados de las personas adultas mayores?

  • Es importante que el cuidador mantenga la paciencia y el carisma para ofrecer los alimentos, evitando que se salte tiempos de comidas y realizando preparaciones agradables al paciente. 
  • Principalmente, en la tercera edad existe una disminución del apetito procedente de diversas causas ya sean ambientales, sociales, psicológicas o patológicas. Por lo que se debe velar para que los adultos mayores reciban su alimentación adecuadamente.
  • No se debe privar al adulto mayor de los alimentos.
  • No perder de realizar los chequeos médicos y nutricionales llevándolos periódicamente a revisión.
  • No descuidar el peso.

Según los del área de nutrición clínica correspondiente a los años 2015 y 2016, donde se observa que de los pacientes referidos 41,7% se encuentran en algún tipo de Desnutrición y un 26,6% se encuentran en Alto Riesgo Nutricional.


También debemos tomar en cuenta

  • Para la generalidad se recomienda una alimentación variada, de textura adaptada según la necesidad del paciente (muchos presentan problemas de edentulismo, disfagia, etc., que requieren una textura distinta de los alimentos).
  • Realizar 6 tiempos de comida, incluir en la dieta proteínas ya sean carne, pollo, pescado, queso, huevo, leche. Elegir grasas con efectos benéficos en el cuerpo como el aceite de oliva, de canola, o el aguacate.
  • Mantener un consumo constante de frutas y vegetales diario (al menos 5 al día tomando en cuenta frutas y vegetales). Y preferir carbohidratos complejos, granos, tubérculos, etc. Mantener una alimentación variada y con alimentos preferiblemente naturales.
  • Evitar que el adulto mayor salte tiempos de comida ya que no estaría cubriendo sus requerimientos nutricionales diarios.
  • En la tercera edad también se incrementan las posibilidades de sufrir enfermedades como hipertensión o diabetes, patologías estrechamente relacionadas con la alimentación, por lo que una dieta adecuada puede evitar algunas visitas al médico.

Celebrando la semana de la nutrición en CR, esperamos que esta información haya sido de utilidad, tomando en cuenta los consejos brindados por la especialista, podemos alargar la salud de nuestros ancianos y a su vez su sabiduría.

 

“Hoy por ti, mañana por mí”

 

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