¿NIÑOS Y ADULTOS PUEDEN USAR EL MISMO PROTECTOR UV?


Como los niños tienen la piel más sensible, los bloqueadores solares infantiles también tienen características diferentes


Los bebés menores de seis meses no deben exponerse nunca al sol, ya que se queman y deshidratan con facilidad. Tras este tiempo podrían exponerse, siempre con bloqueador solar y siguiendo unas recomendaciones básicas. Independientemente de esto, los niños de hasta tres años no deberían estar ante el sol en horas de máxima incidencia.

 

Este tipo de productos son diferentes de aquellos dirigidos a los adultos, ya que la piel de los niños es diferente.  “En los niños la producción de melanina es menor, tienen una capa córnea mucho más fina y un sistema inmune menos desarrollado”, indica Tomás Muret Ramón, vocal de Dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de las Islas Baleares.

 

El vocal explica cuáles son las principales diferencias entre los bloqueadores infantiles y para adultos:

 

Sin alcohol

A diferencia de los bloqueadores para adultos, no se utiliza alcohol, o el porcentaje es más bajo, para evitar la sequedad de la piel. Además, en general, son más resistentes al agua. 

 

Mayor porcentaje de filtros físicos

Los bloqueadores solares pediátricos suelen estar formuladas con mayor porcentaje de filtros físicos que químicos. Los productos de adultos, por su parte, utilizan mayor proporción de filtros orgánicos, disminuyendo el efecto blanquecino, que tan poco gusta a las personas de más edad.

 

Sin conservantes, ni perfumes

“No tienen conservantes, ni perfumes, lo cual disminuye el riesgo de reacciones alérgicas”, señala el farmacéutico. Si el niño utilizase un bloqueador para adultos, “podrían producirse reacciones alérgicas a algunos de estos elementos”.

 

También hay que ir con cuidado con los fotoprotectores formulados sobre bases alcohólicas, como suelen ser los aerosoles, ya que es posible que produzcan sequedad en la piel del niño.

Otras posibles características

Durante la adolescencia muchos niños necesitarán seborreguladores, por lo que será recomendable utilizar bloqueadores solares no comedogénicos (se refiere a un producto que produce imperfecciones conocidas como puntos negros. La textura que no obstruye los poros de la piel se conoce como no-comedogénica).

 

¿Cómo usar el bloqueador solar en niños?

Las características del producto son diferentes, pero las recomendaciones a la hora de usarlo no difieren demasiado en comparación con los adultos.

“En general son las mismas, aunque se hace más hincapié en las reposiciones. Mientras a un adulto se le recomienda reponer la crema cada dos horas, en los niños la sugerencia es cada hora o después de cada baño largo. Esto se debe a que la actividad de los niños suele ser mayor, al igual que el roce “, explica Muret.

 

Sobre el factor de protección, el vocal es partidario de utilizar siempre un factor 50+. Aunque reconoce que “es verdad que dependerá del fototipo. Niños mayores de seis años con fototipos cinco y seis pueden utilizar factor 30”.

 

¿Qué hago si se quema?

Si su hijo sufre una quemadura solar, los siguientes consejos te pueden ayudar a aliviarle las molestias:

  • Pedíle a tu hijo que se quede en la sombra y que no se vuelva a exponer al sol hasta que se le haya curado la quemadura. Cualquier exposición adicional al sol solo aumentaría la gravedad de la quemadura y el dolor asociado.
  • Dale a tu hijo un baño con agua fresca (no fría), o aplícá con delicadeza compresas o paños, húmedos y fríos, sobre la piel para aliviarle el dolor y la quemazón.
  • Aplicá  gel de aloe vera puro sobre todas las áreas afectadas. Es una medida excelente para aliviar el dolor de las quemaduras solares, aparte de que contribuye a que la piel cicatrice más deprisa.
  • Dale a tu hijo un analgésico como el paracetamol o el ibuprofeno (No aspirina) y roceale a las partes afectadas por las quemaduras solares con una loción corporal para después del sol de venta sin receta médica.
  • Aplicá crema hidratante para rehidratarle la piel y ayudar a reducir la irritación. (No utilice ningún producto que contenga vaselina, porque estos productos tienden a retener el exceso de calor y sudor en el área afectada. Evitá también los productos de primeros auxilios que contengan benzocaína, que puede provocar irritación cutánea y reacciones alérgicas)

Si la quemadura es grave y se forman ampollas, llamá al pediatra. Hasta que no les pueda atender el pediatra, insista a su hijo en que no se rasque, toque o reviente las ampollas, que pueden infectarse fácilmente y dejar cicatrices.

 

Seguí estos consejos y tendrás la tranquilidad de saber que cuando viajen, pueden disfrutar al máximo y con seguridad para todos.

Fuente 1, 2

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