EL MAL DE PARKINSON | PRIMEROS SÍNTOMAS


Las neuronas involucradas con el mal de Parkinson son las que producen dopamina, y cuando la enfermedad se presenta, estas mueren lentamente


El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, detrás del Alzheimer. Entre 120.000 y 150.000 personas la padecen, y cada año se diagnostican unos 10.000 nuevos casos.

 

El 70% de las personas diagnosticadas de Parkinson tienen más de 65 años; y eso significa que 2 de cada 1000 mayores de 65 años y 4 de cada 100 mayores de 85 años la padecen, según datos de  la Sociedad Española de Neurología (SEN).  Pero no es una enfermedad exclusiva de los mayores.

 

La enfermedad de Parkinson consiste en un desorden crónico y degenerativo de una de las partes del cerebro que controla el sistema motor y se manifiesta con una pérdida progresiva de la capacidad de coordinar los movimientos. 

 

El mal de Parkinson provoca la muerte de ciertas células del cerebro, que son las que ayudan a controlar el movimiento y la coordinación. Por eso, quienes tienen Parkinson presentan temblores o agitaciones involuntarias en el cuerpo, y dificultad para caminar y moverse. 

 

Sin la dopamina, las células que controlan el movimiento no pueden enviar mensajes a los músculos. Esto hace que sea difícil controlarlos. El daño empeora lentamente con el tiempo y nadie sabe qué causa el desgaste de estas neuronas. 

  

Síntomas tempranos

De acuerdo con la  Sociedad Española de Neurología, en muchos casos la depresión puede ser el primer síntoma del Parkinson.

En otros casos, al principio se experimentan problemas de memoria, pérdida de olfato, estreñimiento, alteraciones urinarias, disfunción sexual o trastornos del sueño.

 

Los síntomas más habituales, que pueden aparecer en distinto orden, son:

  • Problemas con el equilibrio y la marcha.
  • Dificultades en el movimiento (movimientos lentos, dificultad para comenzarlos, pérdida de motricidad fina).
  • Temblores involuntarios al estar quieto (por lo general, comienzan por las manos).
  • Músculos rígidos y dolores musculares.
  • Presión arterial baja al levantarse .
  • Postura encorvada .
  • Falta de expresión facial .
  • Estreñimiento.
  • Sudoración y no ser capaz de controlar la temperatura corporal.
  • Parpadeo lento.
  • Dificultad para deglutir.
  • Babeo.
  • Habla.

Datos que deberás conocer

1. No afecta solo a los mayores

Aunque esté relacionada con el avance de la edad, el Parkinson no es una enfermedad exclusiva de las personas mayores, ya que cada año se detectan 1.500 nuevos casos entre pacientes menores de 45 años y también existen casos en la que la enfermedad puede iniciarse en la infancia o en la adolescencia. 

 

2. Está relacionado con la depresión

Según explican médicos de la Sociedad Española de Neurología, en un gran número de pacientes la depresión puede ser la primera manifestación del Parkinson. También puede manifestarse con problemas de memoria, pérdida de olfato, estreñimiento, alteraciones urinarias, disfunción sexual y trastornos del sueño. 

 

3. El 2% de los mayores de 65 lo padece

2 de cada 1000 mayores de 65 años y 4 de cada 100 mayores de 85 años la padecen, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). 

 

4. Está vinculado con la dopamina

El Parkinson aparece cuando las neuronas que producen dopamina (neurotransmisores) comienzan lentamente a morir. Por eso se vincula también con la depresión, ya que la dopamina nos hace sentir bien.

 

5.  Los alimentos antioxidantes son la mejor manera de prevenir el Parkinson

Se recomiendan para la prevención el consumo regular de té verde y de ginko bilboa, que también previene el alzheimer, y de todo alimento con vitamina E y vitamina C.

 

7. Las personas que hacen ejercicio físico tienen menos riesgo de tener Parkinson

Realizar actividad física de forma frecuente puede resultar un componente especialmente relevante a la hora de proteger el síntoma principal de este trastorno, que es el motriz, y para mantener el cerebro saludable. 

 

Tratamiento

Esta es una patología crónica que, de momento, no tiene curación. El objetivo del tratamiento es reducir la velocidad de progresión de la enfermedad, controlar los síntomas y los efectos secundarios derivados de los fármacos que se usan para combatirla.

 

La dopamina no puede administrarse directamente ya que no puede pasar la barrera entre la sangre y el cerebro. Por este motivo se ha desarrollado una serie de fármacos que favorecen la producción de esta sustancia o retrasan su deterioro y que se administran en función de la gravedad de los síntomas. Así, en las primeras etapas, cuando los síntomas son leves, se utilizan los fármacos menos potentes, como los anticolinérgicos; mientras que para los casos severos y avanzados se utiliza la levodopa, el fármaco más potente hasta el momento para el tratamiento de esta enfermedad.

 

A sí que si sospechás, o conocés de alguien que puede estar padeciendolo, brindále esta información y/o acudan rápidamente a su médico, ya que según ellos, el diagnóstico del Parkinson se realiza observando los síntomas, y en la mayoría de los casos se llega a un diagnóstico firme cuando aparece el temblor. Sin embargo, entre un 30 y 40% de los pacientes no presentan temblores visibles y por eso la detección sigue siendo tardía. 

 

Según el Dr. Javier Pagonabarraga, de la Sociedad Española de Neurología, la detección temprana es importante porque hay una fase en la cual la respuesta al tratamiento es excelente.

 

Fuente 1, 2

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