PSICOTERAPIA: UN CAMBIO HACIA LA SALUD MENTAL

Por la M.Sc. Indira Rodríguez Pacheco

Psicóloga


A partir de la descripción de la persona de su problema el terapeuta debe planear qué hacer, utilizar una serie de estrategias y tareas para que el cliente realice, con la meta de buscar el cambio que el cliente necesita.


“Sólo la gente loca va a psicoterapia.”

 “Hablar con la familia y amigos es tan efectivo como ir a psicoterapia.”

 “Es mejor hablar con la familia o amigos, que con un desconocido.”

 “Uno puede estar mejor si se esfuerza lo suficiente, es sólo cuestión de actitud positiva y voluntad.”

 “¿Porqué voy a pagar a alguien para que escuche mis quejas?”

 “El psicólogo sólo busca echarle la culpa a tus experiencias de la niñez o a tus padres.”

 “Usted estará en psicoterapia muchos años o el resto de su vida.”

 

Estas frases expresan una serie de ideas falsas o mitos que hay con respecto a la psicoterapia. Todavía en Costa Rica se mira la psicoterapia con muchos mitos. Aunque poco a poco vamos educándonos y derribando estas ideas para acceder a técnicas que favorecen la salud mental.

 

Casi todas las personas lidiamos con aspectos de nuestra forma de ser o situaciones que deseamos cambiar, y muchas veces pasamos años con estos. Hay muchos caminos para realizar esos cambios y la psicoterapia es uno de ellos.

 

Psicoterapia o psicoterapias | La Terapia Estratégica

Hay diversos enfoques de la Psicología para abordar los problemas humanos. Por ejemplo podemos mencionar los modelos psicoanalíticos, cognitivo-conductuales, humanistas o sistémico-estratégicos. Cada uno tiene una forma diferente de entender, abordar y tratar con la psicología de los individuos.

 

Para entender la psicoterapia como una relación especial y diferente de la que se puede tener con un amigo o un familiar, (quienes usualmente nos dan consejos o directrices de qué hacer) vamos a exponer la perspectiva de la psicoterapia estratégica.

 

Cuando se encuentran un terapeuta y una persona con un problema, la acción que tiene lugar está determinada por ambos, pero en la terapia estratégica la iniciativa corresponde en gran medida al terapeuta. Este debe identificar problemas solubles, fijar metas, diseñar intervenciones para alcanzarlas, examinar las respuestas que recibe para corregir su enfoque y por último, evaluar el resultado de la terapia para ver si ha sido eficaz.

 

El terapeuta ha de ser muy sensible hacia el paciente y su medio social, pero la forma en que proceda debe ser determinada por él mismo. (Haley, 1980)

 

 

Para que la terapia sea eficaz y eficiente el o la terapeuta asume la responsabilidad de influir directamente en la persona o personas (en el caso de terapia de pareja o familia). A partir de la descripción de la persona de su problema el terapeuta debe planear qué hacer, utilizar una serie de estrategias y tareas para que el cliente realice, con la meta de buscar el cambio que el cliente necesita.

 

Cuando la persona logra (con pequeños pasos) hacer cambios, se busca que se apropie del proceso y lo utilice luego en su vida cotidiana de forma autónoma.

 

El terapeuta estratégico (Haley, 1980) se entrena en “observar a las personas y sus complejos modos de comunicación, para motivar a la gente de manera que siga directivas y para influir sobre ella mediante las palabras, las entonaciones y los movimientos corporales.

 

Una vez desbloqueada la persona de su síntoma también se entrena en cómo dirigirla para que desarrolle su sentido de agencia.” Esto quiere decir que tome conciencia de sus capacidades y recursos; y los utilice de forma que dirija y controle su vida por sí mismo/a.

 

En el nivel más general, la meta del terapeuta consiste en modificar la conducta, la respuesta sensorial y la conciencia de la otra persona. Una meta secundaria es expandir los alcances de su experiencia, proveerla de nuevas maneras de pensar, sentir y comportarse.

 

Psicoterapia como opción para el cambio, para la resolución de problemas y la sanación

Puede ser que se sienta reacio o conozca personas reacias a ver la psicoterapia como una alternativa para la solución de problemas, pero le sugiero que valore la gran variedad de situaciones en las que puede resolver o aliviar una situación o un síntoma. Y producir cambios profundos en las personas. Veamos algunas de estas situaciones:

 

Por ejemplo sentirse estancado en la vida, o estar en un estado de sin sentido existencial. Dificultad para balancear la vida o incorporar hábitos necesarios para mantener la salud.

 

Estar viviendo situaciones críticas como un divorcio, la partida de los hijos o hijas, el fallecimiento de alguien cercano, desempleo. Sentir que no puede superar una pérdida y se siente muy apesadumbrado.

 

  1. Tener pensamientos repetitivos y abrumadores, conductas repetitivas y que le desgastan o le hacen imposible lidiar con la vida cotidiana.
  2.  Sentir que pierde el control de su propio cuerpo o de situaciones en la vida. Tener miedos que le sobrepasan y le impiden realizar tareas cotidianas. Preocuparse excesivamente, esperar lo peor o estar constantemente nervioso. Sentir mucha ansiedad.
  3. Desear dejar una dependencia y a pesar de los esfuerzos no lograrlo: tomar exceso de alcohol, fumar, usar drogas ilícitas, conductas sexuales de riesgo. Dependencia a los dispositivos electrónicos o a una persona que le perjudica.
  4. Tener sentimientos abrumadores y prolongados de desamparo, tristeza, soledad, vacío y desesperanza. Ideas suicidas.
  5. No lograr cambios ni solucionar los problemas a pesar de los esfuerzos y de la ayuda de familiares y amigos.
  6. Tener dificultad para concentrarse en las tareas del empleo, el estudio o para realizar otras actividades cotidianas.
  7. Tener una enfermedad crónica y padecer de dolores o molestias persistentes. Tener síntomas físicos en que los médicos no pueden dar respuesta ni encontrar un problema físico.
  8. Haber padecido un evento traumático que esté afectado la vida cotidiana, y que se manifieste con pensamientos y estados de ánimo negativos, revivir el hecho con reacciones fuertes y molestas, evasión o síntomas de ansiedad, estrés o tensión.

Son muchas las situaciones en las que el apoyo psicológico puede brindar una solución o alivio y producir los cambios en la dirección deseada.

 

Psicoterapia y la resistencia al cambio

Como se sabe, cuando se avecina un cambio, a pesar de que es deseado, usualmente se presenta una resistencia al mismo ya que hay una tendencia a mantener el statu quo (el estado de las cosas como están). Por lo que el terapeuta se entrena en una serie de estrategias y técnicas para poder usar esta resistencia a favor del cambio.

 

El o la terapeuta motiva a la persona para que coopere plenamente en la observancia de las directivas, y para que se comprometa a encarar la resistencia cuando esta surja. Aunque la relación sea voluntaria, se requiere cierto nivel persuasión al comienzo del proceso.

 

La terapia conlleva un proceso que va de una mayor persuasión, donde poco a poco va disminuyendo, hasta que la persona asume el cambio, reconociendo sus propias capacidades y recursos y utilizándolos por sí misma en otros momentos de su vida.

 

Cuando una persona tiene un síntoma está indicando, por definición, que no puede ayudarse a sí misma.

 

Su conducta es involuntaria. Es aquí donde entra en juego la destreza del terapeuta para sacar a flote los recursos personales del cliente.

 

Prescribiéndole tareas para que vivencie su realidad de forma diferente. Posibilitando reestructuraciones en su manera de pensar y sentir. Realizando cambios no solo en forma eficaz sino de una forma eficiente, es decir, en el menor tiempo posible para aliviar a la persona de su problema.

La psicoterapia como un vínculo profesional

De esta manera podemos comprender que la psicoterapia no es una relación igual a la de un amigo/a o un familiar, es un vínculo profesional y diferente. Donde el terapeuta tiene una escucha activa, ha estudiado por lo menos por cinco años sobre teorías psicológicas, investigación, técnicas y estrategias para el cambio. Ha llevado un entrenamiento para observar y apoyar a las personas a realizar los cambios deseados y necesarios.

 

Las psicólogas y los psicólogos hacemos un juramento y seguimos un Código de Ética como parte del Colegio de Psicólogos de Costa Rica.

 

Especialmente respetamos la confidencialidad que tenemos con nuestros clientes o pacientes y usamos todo nuestro conocimiento y herramientas para mejorar la salud y calidad de vida de quien requiere de nuestro servicios.

 


 

M.Sc. Indira Rodríguez Pacheco

 

Por M.Sc. Indira Rodríguez Pacheco

Master en Estudio de la Violencia Social y Familiar de la UNED

Lcda. en Psicólogía de la UCR

Psicóloga miembro del Colegio Profesional de Psicólogos de

Costa Rica 



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